domingo, 27 de junio de 2010

Octavos de Final: Argentina 3 - Mexico 1

Los goles del pueblo


Tevez, el jugador del pueblo según Diego, la metió dos veces y selló el pasaje a cuartos de final. Higuaín, goleador del Mundial, hizo el otro. Alemania espera como en el 2006. Que el sábado (a las 11) nos toque a nosotros pasar a la semifinal. Ojo: hay que mejorar.



Paso a paso, muchachos. Pero qué sufrimiento en los primeros minutos, eh. Casi locales en el Soccer City, cómo se festejó este triunfo. Que da para ponerlo en un cuadrito por el resultado y por el poder de fuego que la Selección tiene de tres cuartos de cancha hacia arriba, pero pensando no tanto en lo defensivo. Es que otra vez se sufrió en el retroceso, otra vez le generon situaciones de gol a esta Selección que tiene un sello ofensivo. Se ganó y otra vez se viene Alemania, como en el 2006, y ahora hay que poner la bocha bajo el pie y seguir trabajando. Lo sabe Maradona, lo saben todos.


Era chivo México, sí, quién no es chivo en un octavos de final de Mundial. Y venía complicado al principio, le costó hacer pie a la Selección contra un rival que trató de imponerse, que trató de atacar, que incluso hasta presionó y ensució la salida. Es más, el Tri tuvo dos claras de gol al principio, un tiro el en travesaño y otro que pasó cerca. Hasta que a los 25 se empezó a abrir el partido con una mano del juez y del asistente, de los tanos: el gol de Tevez en claro offside descontroló a México y le dio confianza a la Selección, que desde ahí empezó a ser otra.



Ya con el 1-0, ya arriba, hubo más tranquilidad. Y demostrando el poder de fuego, otra vez un gol que vino de arriba: falló al salir jugando el defensor Osorio, la agarró Pipita Higuaín y no perdonó con una definición exquisita. Golpe de casi KO, fiesta total, celebración con Maradona. Y un rival que terminó descontrolado, que cedió la iniciativa, que ya no fue el del principio y que ya no preocupó... salvo cerca de los bancos cuando se armó un tumulto entre los jugadores.



En el segundo tiempo arrancó todo tranquilo. Ojo, siempre con complicaciones en el retroceso, cuando le salieron de contra. Y sin tanto dominio de pelota, como en anteriores partidos. Hasta que el asunto se liquidó con el derechazo de Tevez, este Carlitos explosivo que le dio de afuera con una potencia inusual, que la clavó en un ángulo para el 3-0, que le respondió a Maradona, que apostó por él.

Estaba todo liquidado y pintaba para goleada. Pero la Selección se cansó un poco, retrocedió y le empezaron a llegar más seguido. Dejando espacio entre las líneas, algo más relajado por la ventaja, México merodeó el área hasta que descontó con el gol de Hernández. Algo más de nervios hubo con ese 1-3, más ante cada acercamiento al área de los mexicanos. Pero fueron más acercamientos que jugadas de peligro, salvo cuando Heinze la sacó en la línea. Y la Selección se dedicó a regular, a guardar fuerzas para los cuartos, que serán duros contra los alemanes.



Final sereno el de la Selección. Con un equipo que otra vez mostró su potencial arriba. Con un Tevez que por fin apareció para meterla. Con un Messi discontinuo aunque siempre enganchado (ya te va a llegar el gol, Leo) y generando temores en el rival, un 10 que sintió la ausencia de Verón y se tuvo que tirar demasiado atrás para encotnrar la pelota. Con una Argentina que, como en el 2006, sacó a México en octavos. Que como en el 2006, va por Alemania en cuartos. Esperemos que esta vez nos toque a nosotros.



Octavos de Final: Alemania 4 - Inglaterra 1

La tenes atroden ...




La venganza retro del 66, pero en colores. Alemania pasó por arriba a Inglaterra, que antes de ser goleado tuvo el 2-2 en los pies de Lampard. Pero la terna uruguaya no vio que su bochazo, tras dar en el travesaño, picó casi medio metro adentro...





Nos tomaremos una licencia. La justicia histórica y futbolera nos hará el guiño. Nos permitirá viajar desde el morbo y la sonrisa cómplice al reconocimiento a una gran Alemania, esa que –como en su debut ante Australia- hizo todo como para volver a sembrar pánico. Y nos olvidemos que ante una victoria argentina en octavos…


Fue el mejor partido del Mundial, hasta ahora. Por escándalo. Y con escándalo. Fue, sin dudas, la revancha del 66. Aquel 30 de julio, en Wembley, un tal Tofik Bakhramov, un juez de línea nacido en Azerbaiján (con el aval del suizo Gottfried Dienst, árbitro principal), convalidó un gol fantasma. En la final del Mundial, Alemania derrotaba 2-1 al local Inglaterra cuando, sobre la hora, llegó desde la derecha el centro de Alan Ball y Geoff Hurst, quien había convertido el primero de los británicos, sacudió el travesaño con un derechazo que murió detrás de Hans Tilkowski. La bocha picó muy cerca de la raya. Pero jamás entró. O, al menos, jamás ingresó en su totalidad. Incluso en 1995, con un programa informático de la prestigiosa Universidad de Oxford, se terminó de demostrar que el 2-2 que llevó el juego a tiempo suplementario (y luego, a la victoria definitiva 4-2 de los ingleses) nunca existió. El propio Hurst lo reconoció. Con el paso del tiempo, claro. Cuando la causa ya había prescrito. Esa herida jamás cerró en la historia del fútbol Mundial. Y cuando algo te pica, cada tanto viene bien una rascadita. Este 4-1 dejó mucha tela para cortar. Alemania lleva 15° mundiales consecutivos sin bajar del 7° puesto (con tres títulos). Inglaterra jamás había perdido por tres goles en una Copa del Mundo y sin embargo… Rápido go home. O touch & gol. O… Perdón por la licencia. Fue como en el 66, pero al revés. Fue la venganza en colores… Los ingleses la tienen atroden…


La jugada del partido sucedió en el minuto 37. De un partido que ya pintaba para partidazo y estaba 2-1 a favor de los alemanes. En un clásico del fútbol mundial (todavía, 12-11 ventaja Inglaterra en 28 enfrentamientos), en un derby entre Premier League y Bundesliga (los 46 jugadores que componen los planteles juegan torneos locales), los británicos habían arrancado mejor. Bah, intentaron vender humo desde la posesión del balón pero, las jugadas más claras, eran germanas. Calamity James, el veterano arquero de 39 años que tanto se había entrenado –y estudiado a lo Lehmann- esperando los penales (el karma inglés en los Mundiales; el paraíso para los alemanes, que ganaron en las cuatro definiciones mundialistas), le había sacado a Ozil –el Messi de Bremen, como se lo conoce- uno desde los 11 pasos pero en movimiento. Y más tarde haría lo propio con Klose. Lo concreto, más allá de los detalles, es que los Panzers lentamente iban volcando la cancha en Bloemfontein. Maquinitas humanas, tal como se habían mostrado en el debut (4-0) frente a Australia. Hasta que, cuándo no, apareció Klose y su 50° gol en la selección (12° en Mundiales, igual que Pelé, para quedar a tres de Ronaldo, el máximo artillero desde 1930 hasta hoy).n algún punto, era la reivindicación del pobre Tilkowski, quien hoy –a punto de cumplir 75 años- se dedica a recaudar fondos para Unicef y distintas entidades benéficas: el gol del polaco Miroslav llegó gracias a una asistencia –tras un saque de arco de 90 metros- de Manuel Neuere, el 1 del Schalke 04. La bola dio un pique y Klose dejó pagando a Terry y a Upson. Era el 1-0. El comienzo del show…


Defoe había prendido la mecha en la terna arbitral uruguaya. A los 31’, un minuto antes del 2-0 de Podolski, el otro polaco que supo definir por el segundo palo a la perfección (con caño y todo sobre James) la triangulación entre Ozil, Klose y Thomas Müller, los charrúas le habían anulado al delantero inglés un cabezazo que dio en el travesaño. Era un aviso que parecía desdibujarse después del descuento inglés. A los 37’ en una ráfaga y en una mala salida aérea de Neuer, la frente de Upson se llevó por delante un centro de Gerrard para el 1-2. Parecía el único camino posible para los isleños. Tan solo con pensar que Rooney lleva 801 minutos sin convertir para su selección… La cuestión es que se envalentonaron. Y ahí llegó el principio del fin. Y la historia fue desempolvada, corregida y aumentada.

Lampard levantó la vista. Estaba parado de frente a un adelantado Neuer, a unos 30 metros del empate. El fierrazo rompió el travesaño, bajó, y picó no menos de 40 centímetros detrás de la línea. Jorge Larrionda, el árbitro principal, miró a Mauricio Espinosa, el árbitro asistente n° 2. Espinosa lo miró a Larrionda. Lampard soñó con Hurst. Flor de pesadilla… Siga siga. Y un 2-2 que jamás llegaría… Escándalo una vez más y el polémico versito de la tecnología en el fútbol a punto de reaparecer. No hubo ojo de águila. Hubo un simple ojo por ojo en octavos de final…



Los ingleses fueron por el empate apenas iniciado el segundo tiempo. Exigían ver la repetición. O, por lo menos, la repetición de sus mentados viejos tiempos. Bien Gerard, bien Lampard, atento Defoe, pero los alemanes tiene a un jugador no polaco que también se merecía una mención a pesar de que el juego ya se había desvirtuado… Se llama Thomas Müller, tiene 20 años, y fue campeón con el Bayern Munich de Martín Demichelis. Fue la gran figura de la tarde sudafricana (elegida también por la gente). Y no sólo por la asistencia del segundo gol. Supo cerrar el partido con dos contragolpes letales. A los 21’, después de una pelota parada germana, la pelota voló por debajo de área a área. Schweinsteiger por izquierda hizo la pausa justa para que Müller haga de James, verdaderamente, una calamidad. Tres minutos después, por si quedaban dudas de quién superaría el duelo, Ozil ganó la banda zurda, dejó parado a Barry, mandó un centro con caño y todo para Cole y, cuándo no, el pibiten Müller fusiló desde el punto penal. 4-1 y hasta lueguen. Para lavar una sucia e inconclusa historia. Para que los alemanes vuelvan a pensar en su cuarto título mundial. Para que los ingleses vuelvan a pensar en cerveza. Y en volverse rápido a casa…

El línea Bakhramov murió hace 17 años. Hurst, con sus 68 pirulos, es miembro de la Orden del Imperio Británico, director de la escuela de fútbol de una popular casa de comida rápida, y seguro pronto dirá que –esta vez- la pelota entró. Ya no les queda nada por hacer. Los ingleses la tienen adentren… Como la de Lampard.



sábado, 26 de junio de 2010

Octavos de Final: Ghana 2 - Estados Unidos 1

La Ghana Charrúa



Ghana hace historia en el primer Mundial organizado en el continente africano. Eliminó a Estados Unidos en tiempo suplementario y ahora va por Uruguay.



Pegó en los momentos claves del partido. Cuando recién se estaban acomodando y cuando el tiempo extra apenas llevaba tres minutos. Por ese oportunismo, por no dar nunca una pelota por perdida y por las ganas de escribir una nueva historia es que la única selección africana en octavos se metió en cuartos y ahora va por Uruguay. Estados Unidos fue un poco más, pero cometió errores infantiles que lo terminaron condenando y por eso se vuelve a casa.




Son muchas las frases futboleras que en un Mundial terminan por consagrarse. En el partido entre Ghana y Estados Unidos, una vez más una de las máximas se cumplió: “En el Mundial cometés un error y te volvés a tu casa”, cuentan aquellos que vivieron una Copa. Los norteamericanos comprobaron la veracidad de la frase y no en una, sino en dos oportunidades. Cuando el partido comenzaba, perdieron la pelota infantilmente en la mitad de la cancha, Boateng corrió casi 40 metros con la bocha ante una defensa descompensada y ajustició al arquero Howard. Es imposible hablar de merecimientos cuando ni siquiera se habían acomodado en la cancha. Esa ventaja tomó a todos por sorpresa y a los propios jugadores de Ghana, que se enamoraron demasiado rápido de la ventaja y resignaron la posesión del balón. Estados Unidos fue a buscar el empate, con pocas ideas pero con la misma determinación que mostraron en la fase de grupos. Pero esta vez se encontraron con un equipo duro, al que no le pudieron entrar en todo el primer tiempo.


La defensa tan cerca del área, siempre tiene muchos más riesgos que virtudes. Y en una de las pelotas largas, el árbitro Kassai sancionó un claro penal sobre Dempsey, que Donovan cambió por gol. Ese golpe hizo que Ghana reaccione y se de cuenta que podía vulnerar a una defensa yanqui que daba ventajas y encima cometía errores infantiles. El equipo africano salió del fondo y eso permitió a Donovan meter un par de asistencias que pusieron a los Estados Unidos cerca del gol definitorio. Sin embargo, la paridad obligó al tiempo extra y ahí una vez más la inocencia de la defensa del equipo de Bob Bradley terminó por liquidar el pleito. Pelotazo largo, los centrales abiertos y mal parados, permitieron que Gyan ponga el segundo cuando amanecía el primer tiempo del alargue. Ghana no cometió el mismo error, no se refugió en el fondo y prefirió cuidar el resultado en la mitad de la cancha. Apenas sufrió por un par de pelotazos cruzados.


Fue victoria africana. Por primera vez Ghana pasa a cuartos y todo el continente vive por el juego de un equipo que ahora chocará con Uruguay. Por individualidades, el equipo de Tabárez parece tener más chances de acceder a las semifinales, pero Ghana ya hizo historia y parece no querer irse pronto de su Mundial…




Octavos de Final: Uruguay 2 - Corea del Sur 1

Síganme los buenos



Uruguay sufrió para eliminar a Corea del Sur. El héroe fue Luis Suárez, quien clavó dos goles y metió a la Celeste entre los ocho mejores del Mundial. La Selección argentina buscará imitarlo ante México...


Y ganó Uruguay. Aunque Corea del Sur no fue menos. Sufrió Uruguay. Porque Corea del Sur la luchó hasta el final. Pasó Uruguay. Y está entre los ocho mejores equipos del Mundial. Qué no ni no...



El regalo del arquero asiático, que dejó pasar de manera inexplicable un centro de Forlán sin darse cuenta de que Luis Suárez entraba solito por el segundo palo, le entregó a la Celeste el partido servido en bandeja. Pero algo pasó. Hubo retroceso. Los rivales crecieron. Y en ese primer tiempo, mostraron escasas armas para lastimar. Era rematar de afuera y rezar.


En la segunda etapa, Corea apretó, aceleró, empujó. Uruguay decayó, no logró hacer pie, y el empate llegó por decantación. El cabezazo de Lee Chung Yong sorprendió a la defensa. Entonces, hubo que reaccionar. Era eso o sufrir en el arague. Y después de un córner, la pelota le quedó a Luis Suárez, quien enganchó y la clavó con comba en el segundo palo. Literalmente: palo y adentro. Golazo del delantero del Ajax. Y a diez minutos del final, Uruguay ya no iba a desperdiciar otra ventaja. Cerró el partido. Y se metió en cuartos, algo que no sucedía desde el Mundial del 70.



viernes, 25 de junio de 2010

Eslovaquia 3 - Italia 2

Chau campeones

En el mejor partido del Mundial, Eslovaquia mandó a casa al campeón. Vittek hizo un doblete y alcanzó al Pipita como goleador. Descontó Di Natale, a Quaglariella le anularon mal el empate, Kopunek metió el 3-1 de un lateral, Quagliarella clavó el 2-3, Pepe se perdió el 3-3 al final... Electrizante. Histórico.




Un giorno tristísimo… Italia, que con un empate con goles hubiera pasado a octavos, se quedó afuera del Mundial a manos de Eslovaquia. Mucho se van a quejar los tanos del gol anulado a Quagliarela (era el 2-2 y clasificación) por offside. En su primer Mundial, Eslovaquia se convirtió en la cenicienta del torneo.



Tres errores le costaron carísimo al último campeón del mundo. Los goles, más allá de que los eslovacos supieron capitalizarlos, llegaron por desatenciones de la defensa de Marcello Lippi. En el primero, De Rossi salió por el medio, lo anticiparon y Vittek la mandó a guardar. El segundo gol llegó tras un córner rechazado, que Hamsik metió al medio y Vittek durmió nuevamente a todo los defensores. ¡De un lateral! Llegó el tercero. Y si a Italia le pasa eso, es difícil que gane. El delantero, con sus dos goles ante Italia, igualó al Pipita como goleador del Mundial.



Las ganas de evitar la eliminación llevaron a los italianos a empujar en los últimos minutos. Di Natale descontó, después de que a Quagliarella le sacaran un tiro en la línea que dio la sensación de que entró, aunque ninguna cámara lo determine (era el 1-1). Quagliarella pudo convertir el empate en dos, pero su gol fue mal anulado. La jugada es muy fina, pero el delantero estaba habilitado. Y, además, en ningún momento el italiano estuvo por delante de la línea del último defensor, el línea tendría que haber dejado seguir... Finalmente, el atacante del Nápoli metió una exquisita vaselina para soñar en los segundos finales. Pero ya era tarde…



Así, se consumó la segunda eliminación del campeón vigente en una primera ronda. Francia en 2002 había sido el primero. Además, es la primera vez que los Azzurri no finalizan entre los primeros dieciséis. Lippi se despidió haciendo cargo de la derrota. Y sí, siammo fuori della coppa.

http://www.youtube.com/watch?v=YW4wSIbqzVI

http://www.ole.com.ar/mundial/italia/Seguilo-Ole_0_286171477.html



Japon 3 - Dinamarca 1

Abrí bien los ojos, Tata


Japón le ganó muy bien a Dinamarca y terminó segundo en el grupo E: se cruzará con el sólido Paraguay del Tata Martino en octavos. Holanda ganó la zona con 100% de efectividad y va con Eslovaquia.


Jabulani es tema recurrente. Sin embargo, sus viboreantes curvas, esta vez, poco tuvieron que ver. Que Sorensen y toda Dinamarca no pongan el grito en el cielo y salten como lobos sedientos a la yugular de la FIFA. No, no fue la pelota más discutida en toda la historia de los mundiales la responsable: Keisuke le puso Honda y Endo la frutillita del postre. Sí, el último retoque. Japón lo había liquidado cuando las agujas del reloj recién habían acusado media hora.


El planteo fue un poco amarrete en el inicio. El empate les convenía a los nipones. Por eso arriba, solito y solo, tuvo que bancársela Honda. El tema es la poca inquietud que causó el rival. Dinamarca tenía que ganar sí o sí, y con Bendtner haciendo de paquete de yerba, costumbre del delantero del Arsenal durante todo el Mundial, Tomasson y Rommedhal no tenían a quién descargarle para ir a buscar. Cero engranajes.


Esto, hasta el fierrazo a los 16. Ahí, para Dinamarca fue peor. Es que, qué son los japoneses sino una máquina contragolpeadora letal. Había que ir. Había que ir, arriesgarse a dejar espacios y rezarle al de arriba. Japón, si te tiene, te mata. No recurre a las tres G: ganar, gustar y golear. Prefiere las tres V: velocidad, verticalidad, voracidad. Y así llegó el tercero: majestuoso lo de Honda, y Okazaki no dudó. ¿El penal de Tomasson? Sólo una torpeza de Hasebe que en octavos (va con el sólido Paraguay del Tata Martino) puede significar volver a Asia.


Poco tuvo que ver esta Dinamarca con la de las Eliminatorias Europeas. Esa que clasificó primera del Grupo 1 y que sólo perdió un partido. Esa que llegó al Mundial con un apodo que llamaba a sus rivales a tomar recaudos: Dinamita. ¿Dinamita?, je. Holanda le acortó un poco la mecha en el debut y Japón terminó mojándosela.

martes, 22 de junio de 2010

Martin Palermo

"Esto es impagable"



Increíble Palermo. Una película es su vida. Ahora, con la 18 en la espalda, y no con la tradicional número 9. "Sé que voy a entrar", le decía a Olé en la previa. Y sí, y entró el Loco nomás contra Grecia, con el partido ya definido, después del 1-0 de Demichelis. Entró en su primera vez en un Mundial, a los 36 años, a los 34 minutos del segundo tiempo. Un sueño cumplido para él, ya estar en un Mundial, y ahora jugando.


Poquitos minutos le alcanzaron a Martín para ser el gran protagonista de la noche sudafricana. Mientras Messi hacía méritos, y muchos, para hacer el primer gol en el Mundial, mientras otra vez pegaba un zurdazo en el palo, el Loco pudo hacer en poquitos minutos lo que a Leo no se le dio en los tres partidos de la primera fase. Gran jugada del 10, zurdazo, el arquero que tapó el remate y ahí esta Palermo, un imán tiene el histórico delantero, para definir cruzado, ¡con la derecha! Y Maradona explotó en el banco, y todos los fueron a abrazar a él, que se ganó el derecho a jugar el Mundial metiendo el gol clave en Eliminatorias contra Perú, que la metió en otros amistosos.


Mientras el Loco celebraba adentro, afuera lo hacían su hermano, su mamá, su hijo Ryduan. "Es un grupo bárbaro, estamos en un buen camino. Nunca la Selección se desesperó", contó Palermo todavía adentro de la cancha. Entró y la metió. "Esto es único, impagable. Estaré agradecido a Diego y a su cuerpo técnico, me mantiene con ganas y peleando sabiendo que hay tantas figuras adelante mío. Es una alegría única tener este escudo y representar a nuestro país", agregó el Loco, chocho cone ste día inolvidable.


La Selección ganó otra vez, tercero al hilo. Primero en la zona, ahora se viene Méxixo en octavos, el domingo a las 15.30. Eso quedó en segundo plano después de otro día histórico del gran Palermo. "Siempre hay algo nuevo para disfrutar en este fútbol tan maravilloso. Esto es impagable, las sensaciones que tenés en la cancha, cuando suena el himno. Es algo inolvidable, ojalá que el final tenga otra vez el sabor a esta felicidad. Le di de derecha, era la única que me quedaba, era difícil manejar esta pelota. La verdad es que no lo creía, en diez minutos que se dé, sólo traté de acomodarla; antes había pegado en el palo y no pude. Ahora hay que seguir empujando a Leo, que es un grande y no se le viene dando el gol. Estoy eternamente agradecido. El de arriba siempre me toca y tengo la ayuda del angelito que está ahí arriba, siempre voy a estar agradecido por lo que me da la vida". Y quién te dice si no la sigue metiendo...


Grupo B: Argentina 2 - Grecia 0

Llega nueve puntos



La Selección ganó su tercer partido y le metió más miedo a México. Sólo falta el gol de Messi.


Fue el mix de Maradona. Fue más que Grecia en Polokwane, mucho más. Y así terminó derecho la primera fase, con 100% de efectividad: cartón lleno, tres triunfos, siete goles a favor y sólo uno en contra, más allá de que atrás no se lo nota muy firme.


Pese a que necesitaba ganar para cumplir el sueño de pasar, Grecia cedió terreno y protagonismo. Con un Messi dinámico, la Selección tuvo más la pelota y acorraló por momentos a los europeos. Ya desde el vamos tuvo situaciones de gol, con Agüero, con Milito. Pero no se dio, no estuvieron finos para la definición.



La Selección quería terminar primera y con confianza y así fue. Grecia sólo preocupó en un instante, cuando Demichelis perdió en una contra y el griego, cómodo para definir, la tiró por afuera. Después, Argentina siempre fue más en un equipo que les dio rodaje a algunos. Como Clemente, que demostró que es una muy buena variante como lateral izquierdo, proyectándose y animándose a pegarle desde afuera. Burdisso estuvo firme como central. Bolatti tuvo su bautismo y casi la mete. Entró Pastore. Y Palermo, claro, el histórico que dejó su huella.


El gol de Demichelis fue un grito de descarga porque no quería entrar: le rompió el arco después de cabecear y de un rebote. El de Palermo hizo explotar a todos, pura emoción. ¿El gol de Messi? Esta vez pegó en el palo, como con Corea, y después tapó el arquero previo al gol de Palermo. Ya va a llegar el domingo (15.30) contra México, Leo...

Grupo B: Corea del Sur 2 - Nigeria 2

Corea, con lo justo



Con el empate ante Nigeria avanzó a octavos y dejó afuera a Grecia, pero tuvo que sufrir demasiado. El sabado se enfrentará a Uruguay. A los africanos, les hubiera alcanzado con un triunfo para clasificar a la siguiente ronda.


Todos los canales sintonizaron el canal de las pelotas. Seguramente de vez en cuando zapping para ver este partido, o directamente enterarse por lo que informaban en la transmisión de Argentina contra Grecia. Si no lo vieron (lo más probable), Corea frente a Nigeria fue un partidazo. Muchos se quejaban de que algunos encuentros no eran lo suficientemente entretenidos, y éste lo tuvo todo.


El dos a dos terminó siendo justo porque los dos lo buscaron por momentos y, cuando lo tuvieron, no lo pudieron cerrar. Cuánto se va a lamentar Yakubu el gol que se perdió solo frente al arco, un minuto antes meter el penal para empatar el match en dos. Después, Obafemi Martins, que había reemplazado al gran Kanu (se despidió de los mundiales), tuvo un mano a mano que quiso picar por sobre el arquero, pero su remate se fue afuera.



Al final, ninguno de los pelotazos para buscar el gol del triunfo y clasificación a octavos de las Super Aguilas se dio. Pero fue a toda emoción, porque los cuatro equipos tenían chances de seguir y de quedarse afuera del certamen. Por eso, simplemente por eso, Corea del Sur será el rival de Uruguay en octavos. Con mucho sufrimiento y susto, los coreanos están en la próxima ronda. Deberán mejorar mucho en defensa si quieren hacer un digno papel ante los uruguayos, que llegarán al choque con el ánimo por las nubes.

Grupo A: Uruguay 1 - Mexico 0

El Chavito Malouda

Sin especulaciones, Uruguay le ganó a México y se llevó el grupo caminando gracias a un cabezazo de Luis Suárez. Al Tri lo salvó un morocho de la Guayana, quien con la pilcha francesa y su descuento ante Sudáfrica, le dio tranquilidad a un combinado anárquico y sin ideas. ¿Se viene otro duelo en octavos como en el 2006?


Quemaba las naves Javier Aguirre. Esas cuestiones, esos versitos previos de partido arreglado, de empate convenido, de favorcitos mútuos, ya estaban erradicados. Faltaba todo un tiempo y, más allá de la victoria parcial de Sudáfrica sobre Francia in crescendo, el técnico mexicano intentaba mover el banco. Sacudir la modorra. Despertar a su tropa de un efecto tequila que comenzaba a marearlos. Uruguay bien ganaba –perdón, corrección, muy bien ganaba- con el cabezazo de Luis Suárez en el minuto 42 y los Bafana Bafana eran una tromba. Entonces el DT, desprolijo como su equipo, empezó a tirar sobre la cancha lo mejorcito que tenía reservado: que Barrera, que Israel Castro, que Javier Hernández. Sin embargo, el mejor cambio le salió a Raymond Domenech en Bloemfontein, a 445 kilómetros del Royal Bafokeng Stadium de Rustemburg, la ciudad de origen holandés que le da platino al mundo. En el entretiempo de su propia pesadilla, se decidió por un hombre de la Guayana Francesa, por un volante de la colonia, por el hombre del Chelsea (ex Chateauroux, Guingamp y Lyon), para remover las brasas. Florent Malouda, con su cuarto gol con Les Bleus, apenas descontaría para la selección Gala. Pero haría algo más por el pueblo mexicano. Sin nacionalizarse, como Guillermo Franco, el moreno se convertía de improviso en el Chavito Malouda…


A los 20 segundos nomás, Rafa Márquez, quien abandonó la cueva desde hace rato, probó a Muslera sin suerte, con el solo afán de demostrar que México quería ganar, que el punto no le cerraba. Hubo que esperar 20 minutos más para que tal intención no fuera sanata: Guardado, de media distancia, rompió el travesaño. Antes y después, la historieta fue charrúa con un Tri que hacía agua con un 4-3-2-1. El tridente de ataque charrúa (Forlán retrasado, Cavani por derecha y Luis Suárez por el centro tirado a la izquierda) hacía daño. La pelota era azteca pero no contaban con la astucia ni la garra sin juego brusco de los uruguayos (de hecho, México realizó 20 foules sobre 13 rivales y se llevó dos de las tres amarillas del juego). Encima los Pereira, Maxi y Alvaro, se venían por las bandas. Hasta que pasó lo que tenía que pasar. A los 42’, Forlán encabezó un contraataque por el centro, descargó por diestra para Cavani quien, a la altura del área grande, cruzó la pelota al segundo palo. El Zorro Suárez, el temible goleador del Ajax holandés, cabeceó de pique al piso anticipando con escándalo a Francisco Rodríguez. Era el 1-0. Uruguay se aseguraba el primer puesto, otra vez con el Maestro Tabárez (como en 1990) se metía en octavos de final, México la pasaba mal y… Malouda veía sentadito en el banco francés, en la silla eléctrica, el 0-2 de su selección.


En el segundo tiempo, Aguirre tiró la carne a la barbacoa. Se la jugó. Porque nada estaba definido y le regalaba espacios a los uruguayos metiendo a Salcido más adelante, defendiendo con tres, y parando a Dos Santos y a Barrera como extremos bien abiertos. ¿Conclusión? Ruleta rusa con 45 minutos por jugar y una Sudáfrica on fire… La pateadita de tablero no dio sus frutos porque, si México generó peligro, fue gracias a los tres cabezazos desviados de Francisco Rodríguez, el Maza, zaguero del PSV Eindhoven, quien gracias a su metro 92 hizo despeinar –al menos, para la foto- a un Muslera que se tomó el día. Los charrúas siguieron con su particular dominio, retrocediendo inteligentemente, sin permitir el golpe por golpe aunque asegurándose la mejor piña: vale contar un cabezazo a quemarropa de Lugano (que tapó el Conejo Pérez) y un fierrazo de Cavani desde 40 metros que terminó en córner. A esa altura del partido, casi a los 87’, México tenía claro que jamás podría empatar el partido. Ni con arreglo. Total, Malouda ya había hecho su parte…



Los aztecas, si la lógica aparece, volverán a cruzarse con la Argentina en octavos de final, como en el 2006, cuando los de Pekerman vencieron 2-1 con la definición magistral de Maxi Rodríguez. Fue la cuarta vez al hilo que el Tri quedó eliminado en esa instancia. Sólo en 1970 y 1986, cuando fueron organizadores del Mundial, consiguieron llegar a cuartos.


Nuestro último recuerdo, en un historial que habla de 11 triunfos, 11 empates y sólo cuatro derrotas, se remonta a junio de 2008, en San Diego, Estados Unidos. Fue victoria 4-1 de la formación de Alfio Basile sobre el equipo de Jesús Ramírez (Burdisso, Messi, Maxi Rodríguez y Agüero para la Argentina; el brasileño nacionalizado Sinha para los mexicanos).

Ya habrá tiempo para hacer cuentas y repasar diarios viejos. El Chavito Malouda definió la serie y la suerte mexicana. Luis Suárez, Tabárez y esa grata compañía uruguaya, ya le habían puesto el sello a su clasificación y a la alegría de tres millones de hermanos.

Grupo A: Sudafrica 2 - Francia 1

Malouda es mexicano


Los Bafana Bafana soñaron con los octavos hasta el descuento francés. Por primera vez un país organizador se queda afuera en la fase de grupos. La victoria fue un premio consuelo.



Este es un Mundial para la historia. Tanto para los libros, como para la memoria. Hoy dos equipos escribiendo páginas negras dentro de su vida. La de Sudáfrica podría llegar a ser un gris oscuro, pero sin dudas no es para nada positiva en lo futbolístico, porque a pesar de ganarle a Francia 2-1, los africanos se convirtieron en el primer país que organizador en quedar afuera en la primera fase. Por el lado francés, todo mal: un empate y dos derrotas, sólo un gol en todo el torneo y un quilombo dentro del plantel que traspasó las fronteras del fútbol. A los Bafana Bafana le quedaban grande los octavos, a los galos les quedó todo grande, hasta el mote de último subcampeón.



En un momento del partido, después del 2-0 de Mphela a los 37’ del primer tiempo y con Francia con uno menos (roja a Gourcuff), los sudafricanos soñaron en grande. Porque además de la victoria parcial, Uruguay le ganaba a México y sólo dos goles separaban a los Bafana Bafana de los octavos de final. Pero no tuvieron la espalda suficiente. Fueron más que los europeos más por falencias de Les Bleus que por mérito propio. Las ideas no abundaron, las posibilidades si. Pero las limitaciones fueron más y por eso se quedaron en dos y en la puerta. El descuento de Malouda a falta de 20’ para el final los bajó definitivamente.


El lugar para Sudáfrica fue tercero del Grupo A, merecido por aguantar con México (1-1 en el partido inaugural) y ganarle a una ex potencia. Los dirigidos por Parreira sumaron la misma cantidad de puntos que los aztecas, pero la diferencia de gol no ayudó: +1 para los mexicanos, -2 para los sudafricanos. Por eso los de Aguirre van a octavos junto con Uruguay y seguramente serán los rivales de Argentina, como en el 2006, salvo que una catástrofe ataque a Maradona y sus dirigidos.



Francia se va de Sudáfrica con todo desaprobado. Sólo empató contra Uruguay, después se comió dos con México y con los locales. El tanto de Malouda permitió que al menos no se vayan zapateros. Últimos, con un punto y -3 en diferencia de gol. Un desastre que tiene un culpable: Raymond Domenech. El DT dejó afuera a figuras como Henry, el mismo Malouda, se peleó con Anelka, los jugadores decidieron no entrenar, Evra se agarró con el PF, después se quedó sin la cinta de capitán. No le faltó nada a un entrenador que se deja guiar por los signos del zodíaco. Increíble.


Lo cierto es que los dos hicieron historia. Sudáfrica, primer país anfitrión en quedar afuera en la primera fase, tendrá que tomar partida por otra selección (Argentina pica en punta en el gusto local). Fue su tercer Mundial y en todos no pasó de ronda (antes en el 1998 y 2002). El consuelo es haber tomado revancha de los franceses, con los que perdieron en el 98 (3-0). Francia, el último subcampeón, fue el papelón del Mundial adentro y fuera de la cancha. Hasta siempre y chau chau adiós para dos.

Boca Juniors

Tres caras nuevas


Boca se entrenó por primera vez bajo las órdenes de Borghi. Ameal presentó los tres refuerzos, dijo que vendrán más y que están “charlando por Palermo, Riquelme y Battaglia”, ¿Cuándo se define?

Arrancó la etapa de Claudio Borghi en Boca y hoy a la mañana, el presidente Xeneize, Jorge Amor Ameal, presentó los primeros tres refuerzos para el Bichi. En conferencia de prensa, Ameal les dio la bienvenida al club a Cristian Lucchetti, Juan Insaurralde y Damián Escudero. Le van dando algunos gustos al técnico, pero todavía falta alguna incorporación más y el tema que más lo tiene preocupado: las renovaciones de Palermo, Riquelme y Battaglia.


“Por los tres estamos charlando, creo que vamos por buen camino y espero que podamos arreglar cuanto antes. Yo no puedo confirmar, pero nosotros tenemos la esperanza que sigan en nuestro club”, expresó el presidente. Un discurso repetido que por ahora sigue sin solución. Por otra parte, desmintió que exista una diferencia con Riquelme en cuanto a la extensión del contrato.


En cuanto al tema principal de la conferencia, la presentación de los primeros refuerzos, Ameal reconoció que “son jugadores que querían venir a nuestra institución, hacían lo imposible y lo posible para estar con nosotros, así que a los tres se lo agradecemos”. Además, admitió que: “estamos muy conformas con las tres incorporaciones”. El presidente, contó cómo fue la llegada de las nuevas caras al vestuario: “con nuestros jugadores la recepción fue muy buena, muchos se conocen del futbol argentino así que la relación es de lo mejor”. Por último develó que “alguna incorporación más vamos a traer. Estamos trabajando y cuando tengamos firmados los contratos los vamos a presentar”.


Los presentados contaron las sensaciones de llegar al mundo Boca: “veo que hace 15 o 20 días que se viene hablando que venia a Boca y todo el mundo te pregunta o en la calle y te da la bienvenida al club. También el celular no paraba de sonar, parece que hay muchos programas y hay mucha gente detrás de Boca. Es distinto a lo que estaba acostumbrado en Banfield”, explicó Lucchetti. Escudero agregó que “cuando me lo dijeron no lo dudé” e Insaurralde manifestó que “es una alegría enorme estar acá, por todo lo que representa Boca”. Por último añadió “este club es distinto a los demás”.


Hay tres caras nuevas, pero hay otras tres, conocidas, con las que el Bichi espera contar. Ameal dice que están negociando, pero todo parece estar estancado. Por lo pronto, Borghi se mantiene conforme con las incorporaciones.

Tema de fondo...

Sigue el tira y afloja económico por Matías Caruzzo, mientras que lo de Cellay está al caer.
Borghi espera que se concrete lo de Martín Caruzzo, por quien existen diferencias en la operación con el Bicho: Boca ofrece 2 millones de dólares por el 100% del pase, en tanto Argentinos quiere ese dinero, libre de impuestos, por el 50%. Que no se haya abrochado aún, pero que está encaminada, lo aclaró Luis Segura, presi del Bicho: “Estamos dispuestos a transferirlo, porque se lo merece. ¿Cómo veo el pase? Es probable, es posible. Falta que Boca ponga la plata. Necesitamos dinero, no todo cash, pero no podemos vender a un jugador sin poder resolver ningún problema. Así no nos sirve”.


Por otra parte, hoy podría definirse la compra del pase de Cellay, por 1.700.000 de dólares.

España 2 - Honduras 0

¡Mirá qué locura!

España se recuperó contra Honduras y así Chile, que ganó los dos, no está tranquilo porque el viernes juega contra la Furia, que necesita un triunfo: el equipo de Bielsa pasará empatando pero si pierde dependerá de Suiza, que va contra un rival casi sin chances.


¿Cuánto cuestan las calculadoras en Sudáfrica? Esas mismas que se usan en Argentina para los famosos promedios, son las que buscan España, Chile y Suiza. La Furia venció bien a Honduras 2-0, se puso en carrera y dejó todo abierto para la última fecha. Cualquiera de los tres puede quedar afuera. Acá te explicamos todas las posibilidades y variantes que se pueden dar.


En lo que respecta al partido, España ganó bien, fue superior y tuvo a Villa como principal arma de ataque. El Guaje hizo los dos: una linda jugada personal para el primero, cuando parecía que el fantasma de Suiza, al que no pudieron vulnerar, se iba a repetir; y aumentó desde afuera del área gracias al desvío en Chávez. El nuevo delantero del Barcelona pudo alcanzar a Pipita en la tabla de goleadores, pero falló un penal y fue 2-0.


¿Cómo quedó la tabla? ¿Cómo sigue esto? Chile, que venció a Suiza, tiene seis y España alcanzó a los suizos, ambos con tres puntos. Acá entra en juego el tema de goles y partidos entre sí. A saber, chilenos (diferencia +2) y españoles (+1) se enfrentan el viernes y puede pasar de todo: si ganan los de Bielsa terminan primeros y España casi out; un empate clasifica a los sudamericanos y complica a los de Del Bosque; y un triunfo de la Furia deja a España en octavos y a Chile dependiendo de Suiza (0), que va contra el flojo Honduras. Los sudamericanos pueden quedar afuera a pesar de las dos victorias. ¡Mirá qué locura!


Además del resultado, hay que estar pendiente de la cantidad de goles. Dos 1-0, uno de España a Chile y el otro de Suiza a Honduras, deja afuera a los suizos ya que empatarían en todo con los de Bielsa y ahí entra en juego el partido entre sí, en donde la Roja sale beneficiada. Ahora, si Chile recibe algún gol más o suiza gana por más de uno, los chilenos quedarían afuera. ¿Honduras? Necesita más que un milagro, debe esperar que Chile le gane a España y ellos golear a Suiza. Jueguen y calculen.

Chile 1 - Suiza 0

A la manera de Bielsa


Chile quebró a Suiza, que aguantó con diez desde los 30' porque le echaron mal a Behrami, con un gol gestado por los tres futbolistas que hizo entrar el Loco. Fue una máquina de atacar y los europeos casi se lo empatan al final.

Es imposible no analizar el partido obviando la injusta expulsión de Behrami a los 30 minutos de la etapa. El árbitro árabe le mostró la roja por un codazo sobre Vidal, cuando el jugador suizo apenas le apoyó el brazo en el rostro en un forcejeo lógico del fútbol. Pero remitir el triunfo de Chile, simplemente a ese error arbitral, sería más injusto aún. Es que en la primera media hora, cuando los dos estaban con sus once jugadores, quedó en claro cuál era la propuesta de cada uno.


Con un Chile dominador en el primer cuarto, perdiendo la pelota luego y permitiendo salir del fondo a un equipo Suizo que saltó al campo enamorado del empate y esperando definir su suerte ante Honduras en el último juego. Por eso termina siendo justo el triunfo de Chile, porque la Roja siempre define su suerte en el presente y nunca especula con lo que vendrá. La expulsión de Behrami le permitió imponer su estilo, su idea de juego con mayor tranquilidad, pero es un mérito en sí mismo saber aprovechar esa ventaja. Bielsa y su Chile, lo hicieron.


En el complemento el Loco metió mano. Mandó a la cancha a Valdivia y Mark González. La idea, con la salida de Suazo, era intentar ganarlo por las bandas, tratar de perforar con juego asociado y que los defensores suizos pierdan la referencia de área. Chile se le fue encima desde el arranque del segundo tiempo, pero por la ansiedad de conseguir rápido la ventaja terminó equivocando los caminos. Por eso otra vez el Loco tuvo que rearmar su equipo, mandó a la cancha a Paredes y paró un equipo con un único objetivo: el arco de enfrente. Dos defensores (Medel y Ponce), tres volantes metidos en territorio Suizo (Carmona, Jara y Valdivia) y cuatro atacantes rotando constantemente (Alexis, Paredes, Bousejeaur y Mark González) hicieron insostenible cualquier defensa. Y en esos relevos estuvo la llave para romper el cero de un equipo que ya entró en la historia, con 558 minutos sin tantos en contra. Valdivia asistió a Paredes y este le puso una bocha bárbara para Mark que terminó conectando de cabeza. Por convicción lo fue a buscar, por mérito lo consiguió.

Lo queda para corregir la falta de definición, esa misma que lamentó ante Honduras y que podría dejarlo sin el pasaporte a octavos. Sin Carmona, el que aporta el equilibrio, y sin Matías Fernández, la Roja cerrará su participación en la fase de Grupos ante España. Tal vez no le alcance con los seis puntos sumados, tal vez le sobre. Son especulaciones y en el mundo Bielsa eso no entra. Lo que cuenta es la realidad y hoy la Roja es una de las cuatro selecciones que consiguieron los seis puntos. ¿Qué mas?

Portugal 7 - Corea del Norte 0

Portugalazo: CR7... a 0

Cristiano Ronaldo (con una asistencia, un gol, y un par de fantasías inofensivas) volvió a convertir con su selección tras un año y medio de sequía, y Portugal armó un festival de goles contra Corea del Norte. Con un empate en el cierre ante Brasil, se mete en los octavos del Mundial.


Con ojos de pantera, de Pantera mozambiqueña, el gran Eusebio –de 68 años- vivía su dejá vú personal, su flashback. Esta vez, no debió sufrir tanto como aquella recordada tarde en Goodison Park, el estadio del Everton inglés. En aquel partido eliminatorio de los Cuartos de Final, en el Mundial 66, había arrancado mal para Portugal: Corea del Norte le había asestado un 3-0 en los primeros 24 minutos pero el africano moreno de Maputo, capital de la –por entonces- colonia portuguesa, colaboró con cuatro goles para dar vuelta la historia y llevar el duelo a un 5-3 para los lusos.


Esta vez, no transpiró tanto Eusebio, segundo goleador en la historia de su selección (41, detrás de Pauleta, aunque con el mejor promedio de gol por partido: 0,64) desde el cálido palco del vecino Green Point Stadium de Ciudad del Cabo. De repente, más allá de las historias de ayer y hoy, y de una pelota que no se mancha, de repente el foco de atención claramente se había trocado más allá de los rivales de turno. Si acá nos preguntábamos por qué el Messi del Barcelona poco tenía que ver con la Pulga de Selección, lo mismo podría decirse de la gran estrella del marketing. ¿Por qué Cristiano Ronaldo no es el mismo Cristiano Ronaldo del Real Madrid? Y la cuestión pasa más allá del número de su camiseta. En España, es 9; en su país, es 7. Un retroceso.


Todas las fichas estaban puestas en él. En él en cancha, no en una publicidad, en un set de TV. En el debut frente a Costa de Marfil, en ese pobre 0-0, apenas si la había tocado. Por eso, afloraron las estadísticas. Sólo 22 goles en 73 juegos precedían este juego ante una Corea del Norte, ya sin héroes, como en Inglaterra, 105° en el ranking Fifa. El último grito lo había pegado el 11 de febrero de 2009, de penal, en un amistoso contra Finlandia. En partidos por los puntos, había que irse hasta el 11 de junio de 2008, por la Eurocopa, frente a la República Checa. Hasta que… Apareció. Bah, como siempre, se dejó ver.


Costó. Se sabía, desde el vamos, quién iba de punto y quién de banca. Pero que había que demostrarlo. Era, si se quería, un clasiquito: el ícono del capitalismo deportivo contra la única selección comunista del Mundial. A los 2’, el delantero del shampoo y la voz graciosa, probó al arco por primera vez al pobrecito de Myong Guk. Cancha mojada. Cualquier cosa podía pasar. Y pasó. Corea del Norte, quien tuvo un escaso 28% de posesión del balón frente a Brasil (1-2), empezó a animarse al arco. El área no la pisaba aunque, con la media distancia, preocupaba a una selección que sólo había recibido dos goles en los últimos diez partidos y que llevaba un 78,3% de juegos con el arco invicto desde la llegada de Queiroz. En ataque, la historia era distinta. Myong Guk, con una pésima salida, mostró las uñas: Carvalho, de cabeza, le rompió el palo. Igual, fueron casi 20 minutos de avance coreano más allá del Paralelo 38 que se detuvieron recién a los 28’ con el 1-0 portugués: gran pase de Tiago en cortada para Raúl Meireles, del Porto, quien definió bajo y cruzado. Y ahí se acabó un partido que recién había comenzado.



A partir de ahí, Portugal debía abrir más el arco para favorecerse –pensando en una eventual derrota ante Brasil y en la diferencia de gol con respecto a Costa de Marfil, su virtual competidor por la también virtual segunda plaza hacia octavos-. Y algo más: darle de comer a Cristiano Ronaldo, que lo más interesante que había hecho hasta el momento era haber entonado el himno después de mucho tiempo… Tanto que, con el partido liquidado, Queiroz hizo los tres cambios pero lo dejó en cancha. A esa altura, a los 77’, el juego ya estaba 4-0 (gracias a Simao, el cabezazo de Almeida y el gol de Tiago, tras una buena asistencia en forma de centro desde la izquierda de CR7). Pero se quedó. Calladito. Y mojó Liedson, quien había entrado tres minutos después. Y se animaba Veloso, otro ingresado. Y Cristiano Ronaldo… Hasta que rompió el maleficio. A los 41’55” del segundo tiempo, tras un robo en la salida de la pobre defensa coreana –que no será llevada a un documental, como lo hizo el británico Dan Gordon en 2002 con El Partido de sus Vidas tras el golpe del 66- del propio Liedson, la pelota le quedó a Cristiano Ronaldo a media altura, a la altura de la medialuna. Se tuvo que agachar para matarla. La bocha le quedó en la nuca y así la llevó. Hizo uno, dos, tres pasos, y definió sin gritar el gol pero con una sonrisa que Mourinho, desde Madrid, seguro agradeció.


Eusebio, con suerte, vio el séptimo gol, el cabezazo de Tiago después del centro de Coentrao. A pocos ya importaba. Desde el 8-0 de Alemania contra Arabia Saudita en el 2002 que nadie estaba tan on fire con el arco de enfrente. No, nada importaba. Ganó Portugal. Porque se dio cuenta que puede meter miedo sin depender de un buen vendedor de shampoo. Buen jugador, sí. Pero vendedor de ilusiones al fin…

lunes, 21 de junio de 2010

Brasil 3 - Costa de Marfil 1

Brasil se metió sin sufrir en los octavos de final


Con dos goles de Luis Fabiano -el segundo tan bello como polémico- y otro de Elano, el conjunto de Dunga superó 3-1 a Costa de Marfil y logró el pase a la siguiente ronda del Mundial. Kaká se fue expulsado y Drogba descontó para los africanos.


Se presumía como un partido difícil en este mal llamado “grupo de la muerte”, pero Brasil liquidó a Costa de Marfil sin despeinarse, sin poner cuarta y sin sufrir. ¿Brilló? Sólo por momentos, pero fue contundente, efectivo e inteligente para dejar atrás a un rival tímido, que le tuvo demasiado respeto y que jugó con el freno de mano puesto. Fue 3-1 y la verdeamarela está en octavos.


Muy poco hicieron ambos en la primera parte. El conjunto africano se paró bien adelante para buscar los tres puntos, pero los sudamericanos avisaron al minuto con una contra y un disparo de Robinho que se fue cerca del travesaño. La iniciativa la tuvieron los dirigidos por Eriksson, aunque desde el comienzo mostraron lentitud, tibieza y poca imaginación para quebrar al rival.
Por eso el equipo de Dunga se sintió cómodo y espero bien parado atrás para aprovechar la velocidad de sus laterales en las contras y la picardía de sus atacantes. Justamente, en una maniobra asilada se abrió el marcador. A los 24, Luis Fabiano tiró un taco fuera del área para Kaká, este se la devolvió y el delantero de Sevilla le reventó el arco a Barry.



Con el resultado a favor, los brasileños manejaron la pelota y la hicieron correr sin crear jugadas de peligro, mientras que los marfileños, cuando la tuvieron, no lograron complicar a Lucio y compañía y se quedaron en pases intrascendentes -Drogba pasó desapercibido-. Como a lo largo del ciclo de Dunga, Brasil no se sonrojó a la hora de meter gente atrás.



Costa de Marfil no reaccionó en el arranque del complemento y Brasil lo liquidó a los 5 minutos con uno de los goles más lindos y más polémicos del Mundial. Luis Fabiano saltó a pelear una pelota y la bajó con la mano, encaró, tiró dos sombreros fabulosos, la volvió a acomodar con el brazo izquierdo y clavó el 2-0 con un potente zurdazo.



Los Elefantes volvieron a arrimarse sobre el arco brasileño y avisó con un cabezazo de Drogba que se fue muy cerca. Pero los sudamericanos nunca se desacomodaron, comenzaron a tocar y encontraron su mejor momento de fútbol en el torneo. A los 16, Kaká le quemó las manos a Barry y en la siguiente, el volante de Real Madrid tiró el centro atrás y Elano sólo la tuvo que empujar.


Con el 3-0, Brasil comenzó a tocar, tiró lujos y se cansó de recibir patadas. Elano tuvo que dejar la cancha rengueando por un tremendo planchazo de Keita, que el árbitro francés Stephane Lannoy no observó. Bastos también fue víctima de una descalificadora infracción, pero el juez volvió a equivocarse. La frutilla del postre: expulsó a Kaká por un topetazo.


Antes, a los 34, cuando parecía que los africanos habían bajado los brazos, llegó un centro desde la izquierda, la defensa brasileña salió mal y Drogba, absolutamente solo, descontó de cabeza. Pero la historia estaba escrita. Brasil pasó a octavos sin sufrir. Para los vecinos no hubo grupo de la muerte.

domingo, 20 de junio de 2010

Italia 1 - Nueva Zelanda 1

Para Italia, all black

Nueva Zelanda, con orden y poquito más, desnudó todas las limitaciones del campeón del mundo. La Azzurra empató con un penal fino, después de que los Kiwis se pusieran arriba con un gol casi calcado al quele había metido Paraguay. Los números aún le dan para pasar; el fútbol, no.

Mamma mía… Cuantos más partidos pasan, menos dudas quedan. ¿Nadie tiene algo para tentar al destino? Esta Italia pobretona, mecanizada en sus intentos (unos 25 centros, casi todos al primer palo), con escasa lucidez, no hace otra cosa que potenciar rendimientos como el de la Selección argentina. Esta Italia, tenue, no sólo cumple con su historia de jugar mal en la fase de grupos. Ahora rompe otro concepto que arrastra desde décadas, hasta siglos: defiende pésimo. Esta Italia, así y todo, está a un triunfo de clasificarse a los octavos de final. Incluso, podría pasar si sólo empata ante Eslovaquia y Paraguay le da una mano con un triunfo ante Nueva Zelanda. ¿Forza Italia o siamo fuori?


Los All White vieron el video del choque entre tanos y paraguayos. Lippi, parece, no. Y Cannavaro, menos. Centro desde la misma posición desde la que Aureliano Torres había ejecutado el tiro libre. Esta vez, le pegó Elliot, de derecha. La bola cayó en el segundo palo, como en el estreno. Cannavaro volvió a fallar, replay de su siesta ante Alcaraz, ahora al marcar a Smeltz. Gol. Un desvío imperceptible de no ser por, al menos, seis repeticiones de TV, indicaba que Reid había rozado la pelota con tres pelitos. Un offside tan, pero tan fino, como el penal con el que la Azzurra llegó al empate un ratito después: Smith agarró la camiseta de De Rossi en un centro, giró, la soltó y el volante cayó. Iaquinta lo cambió por el empate.


Lippi buscó con tres delanteros y dejó la gestación en los hombros de Camoranesi. Aunque el argentino fue, lejos, de lo mejor de su equipo, el resto jamás encontró su sintonía. Cuando al fin se elegía para atacar el intento de un pase vertical, entre un central y un lateral rival, los puntas no se perfilaban sino que recibían de espaldas. Y si la bola iba hacia la banda, para mandar el centro, volvía rápido, devuelta por el primer defensor escalonado.



Así y todo, Italia pudo ganarlo con un derechazo de Montolivo que dio en el palo o con una bomba de Camoranesi que tapó el arquero. Pero ojo, Wood demostró que no era ningún madera y, luego de hacerle un sombrerito a Cannavaro (por las dudas, hace rato que anunció que será su última Copa del Mundo) y meter un zurdazo cruzado que se fue por un cachito así.




Hubiera sido un castigo demasiado grande para Italia, es cierto. Ya bastante tiene con cómo juega…

Paraguay 2 - Eslovaquia 0

A la Vera de octavos...

Feliz día, Tata. Paraguay le ganó con justicia 2-0 a Eslovaquia y crecieron sus chances de clasificar. Martino puso a sus panzers en ataque pero los goles llegaron gracias a sus volantes: Enrique Vera fue la figura. Pensar que se probó en Argentina, le dicen Rambert por Pascualito, y estuvo a punto de jugar para Ecuador...

Que Lucas Barrios, que Néstor Ortigoza, que Jonathan Santana. Que el Gerardo Martino, del otro lado de la línea. Que tantos guaraníes que juegan y que jugaron en nuestro fútbol. Que… Ser argentino, ser paraguayo, ser representativo de una camiseta, ser querido por una tribuna, por otra, más allá de las banderas y de las banderías, hoy por hoy, tiene sus cosas. Y por suerte para el pueblo paraguayo, más allá de partidas de nacimiento, hay cuestiones de sangre que le juegan a favor. Por eso, sin dudas, su selección está donde está más allá del handicap forzado que debió entregar hace un par de meses por el ataque a Salvador Cabañas, su gran figura. Así y todo, el Tata, quien ya mostró su pasta en las Eliminatorias, se las arregló para hacer una gran mixtura en su tropa. Y aunó fuerzas. Les dio sentido de pertenencia. Les hizo cantar un himno en la misma dirección. Bajo una misma letra. Y afinando. Siempre afinando.

En el debut, claro, habían patinado. El 1-0 parcial frente a Italia, más allá de un juego pobretón para la vista, le cerraba hasta la salida en falso de Justo Villar y el empate de De Rossi. Esta vez, contra los eslovacos, pensó en otra cosa, en otra propuesta: sus tres panzers adelante, Lucas Barrios, Roque Santa Cruz y Nelson Haedo Valdez. Sin embargo, si Paraguay se acomodó bien arriba en la tabla del grupo F, si supo justificar el 2-0 en la tardecita templada de Bloemfontein, fue gracias a sus volantes. Y más allá del cierre de Cristian Riveros, quien jugará la próxima temporada en el Sunderland inglés, la victoria comenzó a construirse en la figura de Enrique Vera, otro volante, de América de México. Otro que casi no la cuenta para la selección paraguaya. Porque ser representativo de una camiseta, más allá de las banderas, de las partidas de nacimiento, tiene sus cosas…

Enrique Vera apenas si pasó por el fútbol grande de Paraguay. Su historia se forjó en Ascenso, entre Resistencia y Sportivo Iteño. Tuvo un par de partidos en la Primera de Sol de América, a comienzos de este siglo, pero nada rimbombante. Por eso, cuando le salió una changuita de Ecuador, no lo dudó. Dejó su puesto de cadete en el Citibank de Asunción y se armó el bolso. Y mal no le fue. Hizo Aucas, Olmedo, Universidad Católica y la rompió en Liga de Quito, donde ganó la Libertadores (2008), la Sudamericana (2009) y la Recopa (2009). Tanto éxito obtuvo en el país tropical que, a los paraguayos, casi se les da vuelta la taba… “A comienzos de 2007, Luis Suárez, que me había llevado al Aucas y ya dirigía a Ecuador, me ofreció jugar para la selección. Tenía los papeles hechos cuando en marzo de eso año me citaron de Paraguay, que comenzaba el proceso del Tata Martino”, aseguró Rambert, como fue bautizado por su parecido físico (y de look) en sus comienzos como Sebastián Pascual, el ayudante de campo de Ramón Díaz en San Lorenzo que acumuló cuatro goles en ocho partidos con la Celeste y Blanca. Hoy por hoy, es Kike. Y Kike, quien supo probarse sin suerte en la Argentina, Suiza y hasta en Emiratos Arabes, le dio una gran manito a su país. Un país que tardó en convocarlo para su combinado. Aunque lo hizo a tiempo…

El partido fue, en un estadio semivacío, un monólogo paraguayo. A los 2’ nomás, Santa Cruz tuvo el primer gol en una mediavuelta que el arquero Mucha sacó, con una gran volada, al córner. Era la muestra. Lo tuvo también Haedo Valdez, Da Silva, Lucas Barrios, Haedo Valdez… Y no sólo eran situaciones de gol, eh. La posesión de la pelota estaba 60-40 para los guaraníes. Hasta que, a los 26’, se hizo justicia. Barrios, desde la medialuna, le metió un preciso pase frontal a Vera quien, marcado por dos defensores, entre ellos, definió con tres dedos a la salida en vano de Mucha… Era su tercer gol en la selección desde su debut contra México, el 25 de marzo de 2007 (ya lleva 31 juegos). Pero, más allá de sus gritos amistosos ante Omán y Grecia, lo pondrá en su mesita de luz y lo ubicará cerquita de su doblete al Real Madrid en el Bernabeu con la Liga de Quito el día de la presentación de Cristiano Ronaldo…

El primer tiempo se fue sin que Eslovaquia patease el arco (tuvo un cabezazo a los 36’ de Salata que, justamente, fue un cabezazo: de patear ni hablar). Ah, y con el segundo de Paraguay que no llegó porque Mucha le sacó a Santa Cruz un mano a mano letal. El complemento asustó un poquito. Los guaraníes retrocedieron porque sí y cedieron la pelota. A los europeos, todavía golpeados por el empate en el descuento que le asestaron los neozelandeses, igual no se les caía una idea. Por eso, los de Martino fueron al frente una vez más. La mejor manera de defender el gol de ventaja era convirtiendo el segundo. Vera tuvo la chance de meter un doblete con un cabezazo de pique al piso que pasó pegado al palo; Aureliano Torres buscó de media distancia y el travesaño vio al tiro de cerca. Pero el respirador artificial se lo retiraron recién a falta de cinco minutos cuando Riveros, desde el punto penal tras una serie de rebotes, fusiló a Mucha.

Paraguay quedó a la Vera de octavos de final con muchas caras conocidas. Justo Villar (ex Newell’s), Morel Rodríguez (ex San Lorenzo y Boca), Carlos Bonet (ex Atlético de Rafaela), Paulo da Silva (ex Lanús), Alcaraz (ex Racing aunque no llegó a debutar en Primera) y Lucas Barrios (ex Argentinos, Tigre y Tiro Federal) fueron titulares. Aureliano Torres (San Lorenzo) ingresó en el segundo tiempo. Y junto a Martino, Néstor Ortigoza (campeón con Argentinos Juniors), Jonathan Santana (ex San Telmo, Chicago, Almagro, River y San Lorenzo), Julio César Cáceres (ex River y Boca), Aldo Bobadilla (ex Gimnasia LP y Boca) y Denis Caniza (ex Lanús) lo siguieron desde el banco. Igual, lo de Enrique, jugador del partido según la Fifa, fue decisivo. Como aquel llamado del Tata cuando estaba a punto de nacionalizarse ecuatoriano… Y hoy canta el himno bien afinado. Como su grito de gol.

sábado, 19 de junio de 2010

Francia

"Acá hay un traidor"

Anelka fue echado del plantel francés luego de insultar a Domenech contra México: "Que te den por el culo, sucio hijo de puta”. El delantero lo niega... Y Evra, el capitán, lo banca: "El problema es quién le dijo todo esto a los medios".

El clima en Francia después de la derrota con México no es el mejor, claro. Pero no era muy distinto antes del partido. Nicolas Anelka, el delantero que eligió Raymond Domenech y por el cual dejó afuera a Thierry Henry, se la agarró fuerte con el DT en el entretiempo. Domenech le reprochó la poca predisposición para atacar y buscar la pelota, a lo que el Puma no se calló y respondió: “Que te den por el culo, sucio hijo de puta”. Ahora él lo niega...
Según reveló el diario L’Equipe, Domenech no se dejó insultar gratis y respondió: “Está bien, sales”. A lo que Anelka la terminó con un “sí, claro”. El delantero del Chelsea se quedó en el vestuario en el entretiempo y no fue ni al banco a ver el resto del partido, que finalmente Francia perdió 2-0. Por todo eso lo echaron del plantel. Chau Mundial para el Puma.

“El presidente de la federación, Jean-Pierre Escalettes, pidió a Nicolas Anelka, en presencia del capitán Patrice Evra, que presentara una disculpa oficial al público francés y retirara sus palabras a Raymond Domenech”, señaló el comunicado oficial. “Ante la negativa del jugador a presentar unas disculpas públicas, Escalettes tomó la decisión de excluir a Nicolas Anelka del equipo, en completo acuerdo con el entrenador y los miembros de la delegación oficial”, agregó.
Hasta el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, opinó sobre el tema: “Si los incidentes publicados esta mañana por la prensa son ciertos, que no sé porque yo no estaba allí, son inaceptables”. En conferencia de prensa, acompañado por Escalettes, el capitán Patrice Evra se puso del lado de su compañero: "El problema no es Anelka. Alguien le dijo todo esto a los medios. Acá hay un traidor".

Domenech mandó a la cancha a Pierre Alain Gignac, pero ese no fue el único conflicto. El DT puso desde el arranque a Yohann Gourcuff, que, según informaron, no se habla con Ribery y Anelka. Y William Gallas tuvo un cruce con un periodista, al que le levantó el famoso dedo mayor. Francia se prende fuego por dentro y se va despidiendo de Sudáfrica.

Camerun 1 - Dinamarca 2

Tu media naranja

Holanda festeja la victoria de Dinamarca: lo convierte en el primer clasificado para octavos. Eto'o, que había hecho el 1-0, puso un tiro en el palo. Camerún ya no tiene chances de avanzar.



No mereció la derrota Camerún, es cierto. Pero ahora poco le importa a la selección de Eto’o y compañía que ya prepara las valijas para volverse a su país apenas complete el grupo con Holanda el próximo 24 de junio. Es que los Leones se convirtieron en los primeros eliminados luego de caer por 2 a 1 ante Dinamarca. Y será justo ante Holanda, a quien clasificaron a octavos con su derrota, cuando le digan adiós demasiado rápido al sueño de pasar al menos a los octavos de final.


Fue un partido raro, en el que Camerún se puso arriba gracias a un error de la defensa danesa que Eto’o aprovechó al máximo pero que después no logró sostener. Fue superior en el juego y dispuso de las mejores situaciones, pero sus tremendos errores en la última línea terminaron definiendo su futuro. El empate llegó en un momento justo para Dinamarca, porque Eto’o complicaba cada vez más a una última línea que tampoco dio mucha seguridad. Con esa paridad cuando recién se jugaba media hora de la etapa inicial, Dinamarca se sintió capaz de torcer el rumbo y así lo hizo. Apenas un cuarto de hora se habían jugado del complemento, cuando el volante de Ajax, Rommedahl, hizo una jugada de pizarrón y puso arriba a su selección. Ese golpe fue de ko para Camerún, que intentó por todos los caminos pero que los nervios le ganaron a la tranquilidad para encontrar la definición.


Le dijo adiós Camerún a Sudáfrica. El Mundial ya se cobró su primera víctima y los octavos de final ya tiene su primer casillero completo. Holanda espera definir su ubicación para saber su próximo rival, mientras que los Leones ya piensan en un digno final.