sábado, 19 de junio de 2010

La terna Argentina

HOLANDA 1 - JAPON 0
Baldassi aprobado
Argentina y su fútbol cumplen. Y no sólo los 23 que salen de Celeste y Blanco. También la terna que representa a nuestro arbitraje. Héctor Baldassi, Ricardo Casas y Hernán Maidana volvieron a cumplir. Apenas hubo una amarilla en todo el partido.



Se llevó la mejor nota de la fecha inaugural del Mundial. Héctor Baldassi tuvo la mejor calificación, un 8.5, según los veedores de la Fifa tras el 1-0 de Ghana sobre Serbia y la expulsión de Lukovic por su mano-penal. Tuvo entonces una nueva oportunidad. Bah, tuvieron. Y la aprovecharon.
Esta vez se trató de Holanda-Japón. Y cumplieron.


Desde el vamos, la Coneja puso los puntos. A los 30 segundos, frenó la rapidez de un tiro libre japonés en mediacancha para repetir la escena desde el lugar correcto.
A los 35’, en un partido de 29 infracciones (18 fueron cometidas por los europeos), la única ocasión que debió llevarse la mano al bolsillo ocurrió cuando Van der Wiel le metió –pegado a la raya- un soberano topetazo a Matsui. Clarísima amarilla.


Si hubo alguna manchita, alguna observación, sucedió a los 6’. Héctor cobró perfectamente un foul sobre Van Persie aunque no llegó a percibir que el delantero holandés, en la caída, le terminó metiendo un planchazo feo a Komano, quien debió salir en camilla.
¿Cuál será esta vez la calificación de la Fifa? ¿Habrá un tercer partido para Baldassi y su troupé?

Holanda 1 - Japon 0

Puntaje ideal, equipo idealista




Naranja su color, mecánicos sus triunfos. Holanda juega y gana. Lleva 21 partidos sin perder, ya bajó a Dinamarca y, también con el arco invicto, ahora le tocó a Japón. Los merecimientos acompañan sus seis puntos pero… Se le pide más de lo que puede dar.


Sabés que cuando hablás de Holanda, estás hablando de fútbol. Fútbol total. Naranja mecánica. O lo que se te plazca. Y que pensás en Cruyff. O en Gullit. O en Van Basten. O en Van Nistelrooy. Ahora en Robben (todavía lesionado), en Sneijder. O en… En Holanda. Porque sabés que cuando hablás de Holanda pensás en una tromba que, apenas cruza la mitad del campo, te puede avergonzar hasta las lágrimas. Te pasará por arriba. Porque su ADN hablará de maestros del malabar, estrategas, goleadores contundentes, y perfeccionistas del show. Pero, en el fondo, y más allá de las generaciones, los subcampeones mundiales de 1974 y 1978, cuentan ante todo con un marketing soñado. Una linda vidriera que a veces no alcanza ya que sus vitrinas siguen huérfanas de trofeos. Y no está mal. Aunque la historia, parece, que le exige más de lo que puede dar…


Cada Mundial, para Holanda, es una gran oportunidad de cambiar sueños y festivo bla bla bla por hechos. En criollo, salir campeón de una vez por todas. Será siempre candidata al trono, a lo Máxima, aunque jamás le terminan por aceptar la membresía. Esta vez, sin títulos de nobleza pero con una racha interesante, aparecía en la palestra con sus mejores ropas. Con la victoria frente a Japón, 1-0 en Durban, el equipo de Bert van Marwijk ya acumula 21 partidos sin perder (16 triunfos y cinco derrotas; la última caída, 6 de septiembre de 2008, 1-2 frente a Australia). Vale recordar que los tulipanes florecieron en Sudáfrica un año antes del inicio del Mundial, convirtiéndose en el primer país europeo en garantizar su plaza con un récord en Eliminatorias de ocho jugados y ocho ganados. Por ahora, el fixture contribuyó a alimentar su espíritu de equipo todopoderoso. Dinamarca apenas le hizo sombra en el 2-0 del lunes pasado y los orientales apenas si lo complicaron un poquito a pura pelota parada (principalmente, una vez en desventaja, aunque lights) y con un zurdazo desviado de Okazaki que pudo haber terminado en la hora rompiendo la burbuja. Más que mecánico, entonces, lo de los europeos fue automático. Y hasta con un particular modo de encarar los partidos, según la muestra: aguantar los trapos en el primer tiempo y calentarse en el complemento por abrir el marcador, hasta conseguirlo.


Después, juega otro partido, moviendo bien el banco de suplentes con Afellay y Elía, por ejemplo.
Sucedió contra los daneses pero, también, contra los propios japoneses. Sucedió en el estadio del FC Twente, en septiembre pasado, cuando el sorteo todavía no había mezclado a holandeses y japoneses en el copón del grupo E. Y en ese juego Wesley Sneijder también tuvo un aporte importante. De aquel partido, las formaciones no llegaron a clonarse pero… Ocho de los titulares naranjas jugaron aquel amistoso; los azules repitieron siete hombres en su alineación inicial. Y, cosas del fútbol, también les costó abrir la puerta del triunfo. Según las crónicas, los nipones tuvieron el control del juego pero le faltó eso que necesitás para hacerte equipo de primer línea (más allá de su ubicación 45° en el ranking Fifa contra el 4° lugar del rival). Hasta que recién a los 24’ del segundo tiempo, Van Persie abrió el partido en lo que fue el inicio del 3-0 final, en el primer enfrentamiento en la historia entre Holanda y Japón. El juego lo cerró Hunteellar aunque, en cancha, ya no estaba Sneijder, el campeón de la última Champions League con el Inter y compañero de Diego Milito, Walter Samuel, Javier Zanetti y Esteban Cambiasso. ¿Qué le pasó? El japonesito Honda –el mismo que le dio a su selección el triunfo frente a Camerún- lo taló a la altura del tobillo y lo sacó… Se temió lo peor mientras las cámaras tomaban sus lágrimas, sus gritos de dolor y su salida en camilla…


Esta vez, su adiós fue distinto. Tras 82 minutos de juego le dejó su lugar a la promesa Afellay. Wesley ya había hecho lo suyo. A los siete minutos del complemento, después de un rechazo de la defensa asiático y un pase atrás, de pivot, de Van Persie, Sneijder clavó un fierrazo desde afuera del área que el arquero Kawashima favoreció metiendo los puños hacia adentro y desviándola hacia el palo opuesto… Era la única manera de romper el prolijo cerco japonés. Era la única manera de celebrar algo: Holanda ya se llevó todos sus puntos en juego. Su puntaje es ideal. Su juego continúa siendo idealista.




TENIS

WIMBLEDON

Suerte dispar

Se realizó el sorteo del 3° grande del año. Machi González, con Hewitt, es el que la tiene más difícil.

El césped del All England Tennis ya conoce los emparejamientos de primera ronda, que a partir del lunes saldrán a disputar el Abierto Británico. Los argentinos quedaron acomodados en la misma zona, pero con rivales duros y favoritos por la superficie. Máximo González es el que menos suerte tuvo, ya que deberá chocar con Lleyton Hewitt. Horacio Zeballos es uno de los que más chances tiene de acceder a la segunda fase: se medirá con el taiwanés Yen-Hsun Lu. De ganar, podría enfrentarse a Ivan Ljubicic. En tanto que Leonardo Mayer se verá las caras con el francés Gael Monfils, Juan Ignacio Chela con el estadounidense Taylor Dent, Eduardo Schwank con el kazajo Korolev y Gisela Dulko con la rumana Niculescu.

Los principales candidatos tienen caminos distintos: Roger Federer jugará contra el colombiano Alejandro Falla y recién en cuartos tendría a Davydenko como una mayor oposición. En cambio, Rafael Nadal, empieza ante el japonés Kei Nishikori, en segunda le tocaría James Blake y, en tercera, el letón Ernests Gulbis.



VOLEY

HOY VA POR LA REVANCHA (ESPN+, DESDE LAS 21)

Así no se puede

La Selección mostró una pálida imagen en Catamarca y perdió en sets corridos frente a Alemania.

Argentina quiere, pero no puede cortar la racha negativa en la World League. Cinco presentaciones, cinco derrotas: dos ante Cuba, de visita; otras tantas frente a Polonia, en San Juan, y ahora un tropiezo contra Alemania, en Catamarca. Aunque no hay apuros (está asegurado el lugar en el Final Six que se jugará en Córdoba, desde el 21 de julio), todavía se está buscando la victoria que tranquilice. Anoche, un equipo ordenadito pero sin grandes luces como el germano, hizo pata ancha al principio, conmovió los esquemas y supo quedarse con una convincente victoria por 3-0 (25-20, 25-20 y 25-22), en escasos 78 minutos.

Las claves de los europeos pasaron por dos fundamentos básicos: el servicio (metieron seis aces contra sólo dos de los locales) y el bloqueo (la relación fue de 11 a seis). Los germanos hicieron lo suyo con eficiencia. Se mostraron fuertes por el centro (sólidos las torres Marcus Böhme y Max Günthör) y el opuesto György Grozer estuvo letal, para ser el máximo anotador de la noche con 20 puntos. Con eso, y una buena defensa, los dirigidos por el platense Raúl Lozano sumaron el tercer éxito en cinco partidos en el certamen.

El equipo de Javier Weber no tuvo buen pase y tampoco mostró la capacidad habitual para recuperar bolas para generar contras. Con las ganas de siempre, en este nivel no alcanza con lo que demostró Nico Uriarte -que entró para reemplazar a Luciano De Cecco en el armado- y la tarea del central Gabriel Arroyo, en su primer juego oficial del año. Como para reforzar la seguidilla negra, un dato anecdótico: hace diez años que la Selección no gana en Catamarca. La única vez que consiguió el triunfo fue en la serie del debut en esta sede, ante Canadá, cuando se lograron los dos juegos. Después hubo dos caídas en el Poli Capital ante Finlandia, en el 2006, y otras tantas frente a Polonia (dirigido también por Chiche Lozano), un año más tarde. Esta noche, desde las 21 (va por ESPN+) se verá si se puede cambiar esta tendencia.

Inglaterra 0 - Argelia 0

Ponelo a Beckham . . .


Otro empate para la preocupación inglesa: esta vez fue con Argelia (que encima lo tuvo a maltraer). Ahora debe ganarle a Eslovenia, líder del grupo, para pelear un lugar en los octavos. Rooney no pudo y David lo vio desde el banco.

Sorpresas te da la vida… Sorpresas te da el Mundial. Contra todos los indicios, la selección inglesa no pasó del empate en cero ante Argelia y complica sus posibilidades de pasar a octavos. Los argelinos, no sólo jugaron mejor que el poderoso rival, sino que merecieron llevarse algo más.
El fútbol de los ingleses estuvo lejos del Catenaccio, que podría llevar adelante Fabio Capello, y del Tiki Tiki que podría desplegar por la calidad de sus volantes y delanteros. Como si alguien hubiera apretado el botón de slow, todos los movimientos de los jugadores, con y sin balón, fueron en cámara lenta.

Argelia, no se achicó ante un rival muy superior en los papeles, pero que fue muy inferior en el terreno de juego. Ordenado y práctico para salir de contragolpe, el esquema argelino ideado por el DT, Rabah Saadane, rozó la perfección para llegar a una victoria histórica.
No hubo goles, en gran parte por culpa de los entrenadores: ambos decidieron borrar a sus arqueros titulares, que habían permitido goles imposibles en el debut. James (el jugador más veterano del certamen, tiene 39), no tuvo muchas exigencias en el arco británico. En tanto, Mbolhi, estuvo impecable bajo los tres palos y le sacó una muy difícil a Lampard en el primer tiempo.

Con este empate, Inglaterra se ubica tercera, con la misma cantidad de unidades que Estados Unidos, pero menor cantidad de goles a favor. La próxima enfrenta a Eslovenia, que con un empate se asegura la clasificación. Argelia, por su parte, deberá ganarle a USA para poder clasificar. Todos con chances en el Grupo C, al igual que en la Copa del Mundo.



"Es lindo ver a tus
hinchas silbarte"

Wayne Rooney se descargó después del empate y apuntó a los hinchas ingleses en Ciudad del Cabo. Si no le ganan a Eslovenia vuelven a su home.





viernes, 18 de junio de 2010

Hector Baldassi

A la cancha

A la Coneja le dieron Holanda-Japón como segundo partido mundialista. La terna arbitral argentina viene de una buena actuación en el debut.


El sueño de debutar en un Mundial ya pasó. Los nervios que eso implica, la presión y el marco no fueron algo que preocupara a Héctor Baldassi, Ricardo Casas y Hernán Maidana. La primera experiencia fue en el partido que Ghana venció a Serbia 1 a 0 con un gol de penal, bien cobrado por la Coneja. Pero ese no fue el único acierto: también estuvo correcto en expulsar a al serbio Likovic. Además se destacaron los líneas, que estuvieron finos y no se equivocaron en las posiciones adelantadas.


Luego del estreno, la FIFA decidió que la terna Argentina dirija otro partido. Esta vez será el que juegen mañana Holanda y Japón, en Durban. Ambos tienen tres puntos y se juegan gran parte de la clasificación a octavos y Baldassi impartirá justicia. Otra prueba de fuego para el cordobés si quiere tener algún partido importante en octavos

Eslovenia 2 - Estados Unidos 2

Estamos Unidos


Los norteamericanos se complicaban de cara a los octavos, pero levantaron un 0-2 y casi lo ganan: le anularon muy mal el tercero. El 2-2 dejó mejor parado a EE. UU. Eslovenia no aprovechó la ventaja y ahora se las verá con Inglaterra.



Con muy buena comunicación entre las líneas de los europeos empezó el partido. Defensa un paso adelante, mediocampo duro, un 10 inteligente (Birsa) y delanteros movedizos. Por eso Eslovenia se puso 2-0 y soñó con los octavos de final (la victoria le aseguraba un lugar en la próxima fase), pero enfrente estaba Estados Unidos, más unido que nunca. Con un gran segundo tiempo del otro 10 (Donovan), los norteamericanos metieron tres, pero no ganaron. ¿Cómo? Le anularon un gol lícito y fue 2-2. Igual le cayó mejor a EE. UU., que en la última fecha va contra la débil Argelia; mientras que Eslovenia tendrá que pelear mano a mano con Inglaterra.
Los eslovenos hicieron historia con el 1-0 a Argelia, su primera victoria en mundiales, pero no se conformaron. Por eso salieron concentrados y con el claro objetivo de asegurarse un lugar en los octavos de final. Una selección con sed. Así se mostró en los primeros 45’. De la mano de Valter Birsa, Eslovenia manejó la pelota y metió el primero con un lindo zurdazo del 10. Pero no sólo había buena actuación en el ataque, ya que la defensa también cumplió. Brecko le sacó el gol a Donovan, cuando el estadounidense estaba para empujarla. La diferencia fue que los europeos no perdonaron y aumentaron con una contra letal que culminó Ljubijankic: 2-0 y el boleto casi sellado para la próxima fase. Histórico…



Pero no. Tiempo al tiempo. Porque Estados Unidos por algo le empató a Inglaterra y fue por otra heroica. Donovan se paró a la derecha del ataque, por ahí complicó y descontó: aprovechó la falla de Cesar y el 10 le rompió el arco a Handanovic. Landon fue la llave de los norteamericanos para poner las cosas en su lugar. Los 10 le hacen honor al número que llevan, justo en el Mundial que tiene a Diego como DT y a Messi como figura. Volviendo al partido entre eslovenos y yanquis, los de Bob Bradley no se quedaron, lo tuvo Dempsey, pero Handanovic la atenazó con el pecho, las manos y la pera. Michael Bradley, hijo del DT, también tuvo su chance, pero el arquero esloveno volvió a cerrar el arco. No había fórmula para vulnerarlo.



Donovan apareció en los momentos justos y a falta de nueve minutos para el final, mandó un centro al área, la bajó Altidore, Michael Bradley tuvo su revancha y puso la punta del botín para el 2-2. Eso no es todo. Si Eslovenia tenía sed, Estados Unidos tienen hambre y sed. Tres minutos después del empate, Edu empujó otro centro de Donovan y 3-2. Pero no, Koman Coulibaly (de Malí) lo anuló y todavía nadie sabe qué cobró. No fue falta, ni mano, ni offside. Nada. Igual, los yanquis quedaron mejor parados. Eslovenia llegó a cuatro puntos, pero en la última fecha va contra Inglaterra (mañana juega contra Argelia). Estados Unidos suma dos, define con los africanos y una victoria le asegura un lugar en octavos. Estamos Unidos.

Alemania 0 - Serbia 1

Los cucos no existen



Alemania, el mejor en el debut, volvió a fojas cero. Aunque mereció mejor suerte, cayó 1-0 ante Serbia, perdió temprano a Klose por doble amonestación, y quedó golpeado por el penal fallado por Podolski. Le pasó a España, ahora a los germanos... ¿Cuándo juega Brasil? Nadie asusta en la víspera...



Verás que todo es mentira. Que las palabras van, vienen, yiran, yiran. La etimología, a veces, se hace relativa. El football no es sólo una cuestión de piernitas que se abalanzan sobre una bola. El fútbol es más que eso. También es usar las manos, para bien o para mal. Y la cabeza, ni hablar. Para pensar, para bajar una pelota en el corazón del área chica, y también para erradicar fantasmas…



Sin dudas, Alemania fue lo mejorcito de la fecha de presentación. Y no sólo por la contundencia del 4-0 contra los australianos. Eran panzers que flameaban verticalmente, abriendo las alas, de área a área. Y la figura de Ballack quedaba guardada en el armario entre la ratificación de Klose, el mantenimiento de Podolski, y el renovado gol de Cacau y, principalmente, la apareción de Ozil, el Messi de Bremen… Enfrente, el emparchado Serbia, que había rifado un puntito en el debut gracias a una mano tonta de Lukovic bien observada por Baldassi & su ballet, y se cruzaba con los germanos con el afán de aguantar un partidito más con vida. Independizado de Montenegro post Mundial 2006 (donde perdió sus tres partidos, incluído el 0-6 ante Argentina), el inicio había sido decepcionante. Pero, como bien lo decía Joachim Löw, el coach alemán, “en la cultura serbia siempre hay combatientes, por lo que creo que se verá una Serbia muy diferente”. Y no estuvo errado. Claro que omitió otro detalle. También se encontró con una Alemania muy diferente. Y un partido muy diferente.

En el balance, hubo diez tarjetas amarillas. Se dieron bastante. Como si se conocieran de toda la vida (ojo, con todas las denominaciones posibles se cruzaron 28 veces). Una fue doble, así que significó una 11°. Y roja. No fue para cualquiera. El polaco Miroslav Klose, quien pretendía en esta Copa del Mundo alcanzar a Ronaldo como goleador histórico de los Mundiales (suma 11, cuatro menos que el brasileño), fue expulsado a los 37’ tras su segunda infracción desde atrás (la primera fue a los 12’). Pero habría algo peor. Sin Klose, se iba de la cancha el mejor aprovechador del juego aéreo –siete goles- en estas historias gloriosas que se escriben cada cuatro años. Se iba una referencia. Aunque el rival tenía muchas más…

Serbia es el equipo más alto del torneo, con un promedio de 1,86 metros (sólo Rukavina, Ninkovic y Tosic no llegan al metro 80). Y tiene, además, al jugador con mayor altura (Zigic, 202 centímetros). Así y todo, Alemania no dejaba de llenar el espectáculo de foules y de permitir que los bochazos llovieran sobre el terrenito del joven arquero Neuer gracias a los desbordes del interesantísimo y rubio Krasic, carrilero de luxe. Error. Klose no se había puesto el buzo cuando el propio Krasic abria la cancha, mandaba el centro al segundo palo para que Zigic pivotease al corazón del área chica y Jovanovic (goleador del Standard Lieja belga que jugará la próxima temporada en Liverpool), el carrilero por izquierda, casi como 9, enganchara la pelota de tijera para el 1-0…

0-1, 10 contra 11, se le venía la noche a Alemania. Y ese versito de que el fútbol es un juego de 11 contra 11 donde siempre ganaban los alemanes se desmoronaba. Como la etimología de la palabra football. Como ese versito del imaginario popular que todavía cree en fantasmas. En España, por caso, ya se lo discute. Hablar del valdanístico miedo escénico tal vez les resulte más cómodo…



El primer tiempo terminó con Alemania quemando sus naves. Khedira rompió el travesaño y, en el rebote, Kolarov sacó de la línea una chilena de Müller. A partir de ahí, post descanso, todo sería de Podolski. Y eso incluye la falta de puntería y la sal. No menos de seis tiros al arco, de los peligrosos, intentó Lucas. El peor llegó en el minuto 15’ del complemento. Fue cuando Serbia volvió a boicotear su futuro. Vidic, el experimentado hombre del Manchester United, emuló a Lukovic y le metió a un centro metió una mano insólita, bien extendida e intencionada para que no quedaran dudas. Penalazo. El penal más grade del mundo que Podolski le cedió, abajo y a la izquierda, a las manos de Vladimir Stojkovic, el arquero de 26 años del Sporting Lisboa que le devolvió el alma al cuerpo a los balcánicos.

Desde allí, Alemania se quebró. Y su ánimo no fue el mismo. A los serbios le sacaron el respirador artificial y salió del fondo. Jovanovic casi clava su doblete con un tiro en el palo y, sobre la hora, de contra, el equipo de Radomir Antic no supo resolver sus problemas de definición. Como apiadándose de Alemania. Como noqueando, combativo, a las verdades relativas de un juego que es mucho más que mover los pies. Fútbol también es manos y cabeza. Fútbol es un juego sin cucos, donde cualquiera le puede ganar a cualquiera. Y la Argentina deberá tenerlo muy en cuenta. Y erradicar fantasmas.